Última noche en Honolulu, precisaba un hotel cerca del centro comercial Ala Moana. Eramos 4, y no estaba equipado para los 4. No había sábanas para el sofa cama, ni almohadas. Faltó también un juego de toallas. Bastante decepcionada. La ubicación es muy buena para hacer compras en el mall, y la llegada es amable gracias a unos collares que dan como welcome gift, y la invitación para tomar una bola de helado. Por el resto, nada especial.